Me guío desde la CONCIENCIA.
Partiendo del saber que soy único e irrepetible y tomando amablemente el regalo innato que me da el existir.
Entonces opto por guiar mi camino en esta vida desde la conciencia. Responsabilizándome de mis pensamientos y mis acciones.
Teniendo siempre presente que estoy en constante cambio y me dejo avanzar, me dejo fluir. Viviendo la realidad.
Con esa tranquilidad de que todo a mi alrededor también está en constante movimiento.
Es cuando observo cada momento que vivo, cada acción que ejerzo,cada pensamiento e incluso, cada intención que tengo. Experimentando sin juicio.
Y aún y cuando puedo preguntarme si el camino que me inquieta o me atrae “está bien o está mal” el hecho de buscar intereses de bienestar, sabiduría y trascendencia, me hace caer en cuenta y tener ese reconocimiento de la realidad, mi realidad.
-Maya.
